Abro las ventanas para sentir la brisa limpia.
Hoy no hay resaca ni nada de lo que arrepentirse.
No hay sueños ni recuerdos.
No hay nada.
El aire llena mi casa mientras yo vacío mi mente.
Y no me llega el aire.
Si alguna vez llamas a mi puerta no contestaré.
Pero sabes que me puedes encontrar en la ventana.
Quiero humo y alcohol.
Y ¿por qué no? quizás también un beso.
5 jun 2007
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