Solo bailaban las putas y los borrachos.
Y yo me resabalaba.
No estaba bailando, simplemente evitaba mi caída.
Y mientras tú bailabas esperabas que siguiera tus pasos.
Pero yo no era una puta, ni tú un borracho.
Lo peor de todo es que las putas se enamoran de los borrachos.
Lástima que, ni yo sea una puta, ni tú un borracho.
Lástima que hoy no haya ninguna canción para bailar.
2 comentarios:
jajajaja esta entrada es un chiste??
qué él no es qué???
qué tú no eres qué???
venga noe, que este blog sólo lo leen tus amigos... a quien intentas engañar??
marta, no has pillado el mensaje subliminal...
lo que noe está queriendo decirnos es que puta no es, pero que borracha es un rato
Publicar un comentario