que sólo se soporta a medias.
Tierra, Julio Medem.
Un brindis por todos aquellos que se han quedado sordos,
y por los que lo eran desde un principio.
Otro brindis por aquellos que, simplemente, no quieren escuchar.
Y éste último trago va por ti, que no sé si estás sordo o ciego,
si lo estás o si lo eres.
Abrázame
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más.
y no me digas nada
que esta tristeza no me abandona
y este miedo duele más.