y me lleves a la suavidad de nuestras noches.
Despertar con resaca,
arropada por tus gotas,
deslizando mis dedos por tu piel,
mientras te adentras en las profundidades
y me dices:
Noemí, te quiero.
Despertar envuelto en sudor
después de ser esta vez
víctima de tus pasiones
después de ser esta vez
víctima de tus pasiones