
Si algún día nos encontraramos en el camino supongo que cogería tu mano y andaría a tu lado, pero mientras tanto creo que me quedaré sentada frente a mí misma intentando descubrir porque hay sangre entre mis uñas.
No sé si habrás dado un paso, o dos, o tres, si te has quedado mirándome con cara de asombro o con lágrimas en los ojos.
No sé si seguiré en alguna parte de tu cabeza o si me has olvidado por completo.
No sé si quieres abrir los ojos o quieres seguir durmiendo.
No sé si mis gritos te despertaron o si despertaste y empecé a gritar.
Y mirando al espejo no acabo de saber si eres tu o soy yo quien sale reflejada.