21 feb 2006

Para los incrédulos

Porque a veces la realidad supera la ficción y el entusiasmo parace no estar dispuesto a dejarse ver hago un llamamiento a esos tiempos de antaño cuando ni el estrés ni el absentismo existían en nuestras vidas.
A veces simplemente las cosas cambian. Y quizás cuando se ha llegado a un punto muy alto y luego no se hace más que bajar una se siente triste. Y quizás cuando una ve que ciertas personas no la comprenden, una se siente triste. Y quizás cuando una no tiene ganas de explicar ciertas cosas porque simplemente cree que no vale la pena explicarlas, una se siente triste.
Puede que simplemente a una le afecte que ciertas cosas cambien.
Pero quizás...así es la vida

1 comentario:

Sabina dijo...

Como me he dado por aludida en tu último post te diré cuatro cosas:
1. No tengo la culpa de trabajar más últimamente.
2. Que las cosas siempre cambian.
3. Que los cambios siempre son buenos, aunque no lo parezcan en un principio.
4. "Si ya no puede ir peor, haz un último esfuerzo, espera q sople el viento a favor. Ya sólo puede ir mejor, y está cerca el momento, espera que sople el viento a favor." Sr. Enrique Bunbury.