Estoy un poco...como diría?...la verdad es que no sé como estoy. Llevaba toda la tarde esperando que fueran las ocho, tanto ansiaba esa hora que no pude contenerme y cuando quedaba aún un cuarto de hora ya hice lo que no debía hacer. Y supongo que la próxima me esperaré a que sea la hora, quizás incluso me retrase, porque estoy un poco harta de demostrar mi impaciencia.
Ahora que pasan de las nueve de la noche (una hora después de la ansiada hora) me pregunto para qué he estado esperando esa supuesta ansiada hora, porque, la verdad, de poco me ha servido y a poco me ha sabido. Y solo he hecho que llevarme una noticia no del todo agradable.
En fín, la vida es dura... A esperar toca, como siempre, porque parece que siempre estoy esperando. Y realmente no sé ni qué espero ni porqué espero. Porque esperando... ¿qué espero?
Ahora que pasan de las nueve de la noche (una hora después de la ansiada hora) me pregunto para qué he estado esperando esa supuesta ansiada hora, porque, la verdad, de poco me ha servido y a poco me ha sabido. Y solo he hecho que llevarme una noticia no del todo agradable.
En fín, la vida es dura... A esperar toca, como siempre, porque parece que siempre estoy esperando. Y realmente no sé ni qué espero ni porqué espero. Porque esperando... ¿qué espero?
1 comentario:
Actua cómo piensas, sino acabarás pensando porqué actuas
Publicar un comentario