
Anoche decidí seguirla. Me encontré con una niña asustada que se quedó paralizada al verme. Intenté abrazarla pero empezó a correr. Creo que no estaba acostumbrada a las muestras de afecto.
Intenté llamarla para que se quedara conmigo, peró solo fui capaz de decir mi nombre. Se giró, me dijo adiós con la mano y siguió corriendo.
Abrí los ojos, le dí un beso y apagué la luz. Tanto yo como mi sombra necesitábamos descansar.
1 comentario:
Me gusta el texto.
Dile que no pasa nada....
Publicar un comentario